Hace algunos meses adopté la actitud #todomechupaunhuevo. Es medio parecida al Hakuna Matata, por no decir que es un robo. Consiste en que, por más que tengas un problema, un altercado, un palo en la rueda, si no se pude resolver, entonces no le des bola. Ignorálo y aceptá la fatalidad de tu destino, aceptá que tu problema sin solución se desvanezca hasta pasar a formar parte de una bolsa de excrementos que va a ser dejada en la esquina de tu casa para ser recogida por el amable señor basurero.
¿Para qué molestarse en hacerse la cabeza por algo que no se va a solucionar? Si la minita que le tenés ganas, adoración, leche, deseo, amor, no te da bola y no vas a estar dispuesto a hacer algo para ganarla, ¿entonces para qué enojarte porque está conectada y no te habla? Por que encima uno no es que se pone enteramente triste o melancólico por una situación sin resolver, encima tiene la caradurez de enojarse por la falta de resolucón, cuando uno no la busca. "No me da bola, pero tampoco hago nada para que me dé bola". Muy inteligente.
Entonces, al pasar por situaciones medio parecidas con algún chonguito de turno, un día me encontré ante la imperiosa necesidad de llamar el orden a mis ideas pelotudas y agarrar y decir: "Ya está. Así no soluciono nada. Y como no puedo arreglar nada, entonces no me voy a preocupar". Uno crea sus problemas. Uno hace que algo sea problema. Entonces así nació #todomechupaunhuevo, la frase de cabecera para resumir mi vida afectiva. Se volvió como una especia de mantra, ¿vieron esas frases que uno se autorepite para generarse confianza? Bueno, yo me la repito cuando tengo pensamientos asesinos hacia el género opuesto.
Esta vez la locura duró menos. Y así, cada vez que vuelva a suceder, irá durando menos. Y menos. Hasta que al final, la locura sea inexistente. Y me pase a no importar más que el ruido de la puerta del remis que dejé al irme de tu casa. Nada. Porque estoy harta de sentirme como el peor de los errores.
¡No, no, no, querida! La canción que subió al Facebook no la subió pensando en que la letra tiene una pequeña similitud con lo vivido. Si no te habla, es porque no le interesás. Si no te manda mensajes es porque no quiere saber donde estás. El hecho de que haya puesto "Asistiré" a un evento no quiere decir que efectivamente vaya a aparecer en él. Como ya consiguió lo que se propuso, pasas a estar desechable. No esperes nada. Ni una ínfima señal. Por el simple echo de que nunca hubo nada que esperar en primer lugar. Y eso, está bueno. O al menos tenés que simular que lo está. Atte: Tu cabeza.
5 de mayo de 2012
3 de mayo de 2012
Pero [mi] tu cuerpo es un escándalo.
Hay un demonio que siempre me dice pruébalo
y un angelito que me dice quieto y reza
Ayer, sentada frente a la PC, a la noche, me dí cuenta. Realmente pasó, no estaba alucinando. Finalmente. Después de meses de corretear, jugar, probar, al fin llegó. Esa sensación que aparece muy de vez en cuando, cuando te desbordás, emanás sonrisas, pensamientos positivos, cuando sentís que nada falta y no sabés porque (pero en realidad sí lo sabes).